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Si sufres, es porque quieres

Si sufres es porque quieres

Basta de palabras bonitas. Basta de frases positivas sacadas de Mr. Wonderful. Hoy te vengo a gritar que «si sufres es porque quieres». Ya está.

NOTA IMPORTANTE: Este post forma parte de una serie de 3 post. Lee la primera parte aquí antes de seguir leyendo este artículo o no te enterarás de nada.

Y es que si no lo digo exploto. Estoy harta de leer emails que me llegan de personas que están sufriendo, que tienen una vida llena de arrepentimientos, de culpa, de pena… pero, ¿sabes una cosa? No hacen nada para remediarlo.

Lo peor, es que el sufrimiento es la punta del iceberg. Realmente hay más cosas y mucho peores que te están matando lentamente. Sigue conmigo y te cuento lo que está haciendo el sufrimiento con tu cuerpo (y tú no te estás dando cuenta).

Y hay muchas formas de poder arreglar ese sufrimiento:

  • Hablar con un amigo/a
  • Pasar un buen rato en algún sitio bonito y tranquilo
  • Leer un buen libro o artículos de un blog y ponerlo en práctica
  • Pero sobre todo, lo más útil es cambiar tu actitud, la forma con la que ves la vida.

Porque el dolor es necesario para vivir, pero el sufrimiento es totalmente opcional.

El dolor es necesario, el sufrimiento es opcional Clic para tuitear

Por eso te digo que si sufres es porque quieres.

Y me dirás: «No Ana, yo tengo ahora mismo una situación muy delicada en la familia, donde blablabla…»

Todo eso son excusas. Siempre podemos ver la vida de un modo distinto, siempre podemos ver el vaso medio lleno, siempre podemos vivir más rato felices que tristes.

El cambio está y empieza en nosotros.

Síntomas que vienen a darme la razón: si sufres es porque quieres

Te voy a enumerar una lista de posibles situaciones que vienen a darme la razón, estás sufriendo sin sentido, estás pasándolo mal innecesariamente.

Míralo como si fuera un test. Puntúa 1 si es cierta la frase, un 0 si en ti no se da el caso.

  1. Te dan ganas de llorar por cualquier cosa.
  2. Estás frustrado/a, no consigues lo que quieres en la vida y ya has perdido las ganas por seguir luchando.
  3. Pasas mucho tiempo irritado, por lo que cualquier mínima cosa te hace perder los papeles.
  4. Estás quejándote todo el día de lo mal que te va, de las malas elecciones que has tomado.
  5. Toda tu vida gira en torno a la negatividad y el pesimismo.
  6. Piensas que ser feliz y presumir de eso es egocéntrico y de mal gusto, por lo que dices a todo el mundo lo mal que te va en todos los aspectos de tu vida.

Si has tomado como afirmativa más de una frase de las anteriores, siento decirte que estás abocando tu vida a un sufrimiento innecesario. Sólo te estás haciendo daño a ti mismo.

Pero tranquilo, todo puede cambiar si te lo propones.

Consecuencias en tu cuerpo del sufrimiento innecesario

Te voy a contar un poco lo que pasa en tu cuerpo cuando tienes sufrimiento.

  1. Los niveles de dopamina se reducen. La dopamina es un neurotransmisor, pero para que tú y yo nos entendamos, es el encargado de la felicidad, es la sustancia que está en nuestro cuerpo cuando sentimos placer. Es nuestro sistema de recompensa, por así decirlo, y tú te lo estás cargando por mantenerte en el sufrimiento.
  2. Ese déficit de dopamina hace que nos sentimos más cansados, ligeramente deprimidos y no tengamos ganas de nada (no sentimos placer).
  3. Aumenta el nivel de cortisol.  El cortisol es la «hormona del estrés». Cuando dejamos a esta hormona pasearse por nuestro cuerpo más de la cuenta, perdemos memoria, envejecen nuestras células y disminuye nuestro sistema inmunológico.

Por lo tanto, estás perdiendo vida y tu cuerpo se vuelve cada vez más débil con cada minuto que estás preocupado y sufriendo más de la cuenta.

El sufrimiento está quitándote años de vida Clic para tuitear

Te doy una alternativa: vivir feliz, vivir plenamente

Pasamos por la vida pensando que somos inmortales, pero creo que vivimos muy poco tiempo. Somos como un pestañeo, como una mota de polvo que flota en el viento…

¿En serio vas a seguir sufriendo y acortando tu vida?

Creo que es una pregunta que merece la pena pararse a pensar un poco.

El tiempo me ha hecho aprender que hay muchas situaciones que tenemos cotidianamente en nuestra rutina y que nos están haciendo daño. ¡Y aun así las permitimos! Relaciones tóxicas, jefes dictadores, compañeros de trabajo que nos hacen la vida imposible…

Lo peor es que, lo que consientes, daña tu autoestima y tu vida.

¿Te animas a que hoy sea el primer día del resto de tu vida?

Si tú también te has convencido de que si sufres es porque quieres, me alegra anunciarte que esto llegará a su fin próximamente. No tienes porqué seguir viviendo así.

Muy pronto te contaré cómo puedes hacer para cambiar tu actitud, para terminar con tu sufrimiento y para vivir todos los días intensamente. Pero si no puedes esperar a que te lo cuente yo, puedes leerlo directamente aquí.

Así podrás vivir más días, más feliz y disfrutando de tu tiempo y de las personas que te rodean. Vamos, en definitiva, tener calidad de vida.

Me encantará leer tu caso. Te leo en la sección de comentarios.