Esta vez he querido compartirte un vídeo muy íntimo, muy cercano…  te voy a hablar de por qué el deseo te lleva al sufrimiento y cómo podemos trabajar esto desde la inteligencia emocional. Porque no quiero que sufras sin necesidad y para ello hay que combatir ciertos pensamientos y sentimientos.

Te debía este vídeo, así que aquí lo tienes.

Como sabes, no sólo hablo de gestión emocional aquí en Be Fullness, también te hablo de estrés, miedo, dolor… No podía dejar pasar la ocasión de hablarte sobre un “virus” que nos va comiendo por dentro… ¡El deseo!

El deseo te lleva al sufrimiento… ¿qué vas a hacer?

Y podrías pensar que el deseo es algo bueno, ¿verdad? Pues vas a ver que no del todo. Te lo cuento en este vídeo. ¡Disfrútalo!

En este vídeo, además del deseo y el anhelo, te hablo de la tristeza como emoción que nos lleva al sufrimiento.

Quiero hablarte de ciertas emociones, sensaciones, situaciones emocionales, que nos van a acabar llevando a una tristeza y, si no sabemos gestionarla, nos van a llevar sufrimiento.

Además, te presento al anhelo, el deseo, ese sentimiento de querer algo por encima de todo.

Ese deseo puede venir por presión de grupo y, al final, yo también acabo teniendo esa necesidad.

Piensa en algo que desees ahora mismo. Párate y piénsalo.

¿Realmente anhelas lo que estás deseando, lo que ahora mismo estás pensando, lo que ahora mismo tienes pensado conseguir? 

Es posible que simplemente lo quieras porque los demás no quieren y piensas que es valioso.

A lo mejor quieres tener un nuevo teléfono móvil o celular nuevo último modelo porque todo el mundo lo tiene. Quizá tú no lo necesitas y sabes en el fondo de tu interior que para ti no es importante, sin embargo, lo deseas y vas a la tienda el mismo día que sale. ¡Y contra todo pronóstico lo compras!

Pero lo peor de toda la historia es que acabas pagándolo a plazos porque no puedes pagarlo de golpe. Da igual, lo tienes y piensas que eso te hará feliz. Y no es verdad.

Nos bombardean con necesidades innecesarias

Hemos asumido necesidades que nos mandan desde fuera. Necesidades impuestas y, muchas veces, totalmente innecesarias.

Es curioso, ¿no?  “Necesidades innecesarias”, pero es cierto. La sociedad nos acaba creando unas necesidades y nos las mete en el coco, y piensan que vamos a caer como corderos. Y es posible que caigamos porque son mucho más listos que nosotros (usan neuromarketing, todas las técnicas de sugestión, todas las técnicas de captación), y al final te acaban evocando esas necesidades y acabas cayendo en el agujero.

Pero para eso estoy yo aquí, para que tomes conciencia de todas estas necesidades que nos están imponiendo, que nos llegan de todos lados y pienses si realmente quieres lo que ahora mismo estás deseando.

El deseo y la insatisfacción van de la mano

Otra fuente de insatisfacción ligada al deseo de querer  volver al pasado. Quizá te pasa alguno de estos pensamientos por la cabeza:

“Ojalá y siguiera en aquella empresa y con mi gran sueldo”.

“Y si siguiera viviendo en aquel sitio con playa, qué bien estaba…”

“Ojalá y tuviera la misma pareja que tenía hace 5 años y que me dejó, pero yo quiero seguir con ella”

¿Te ha pasado? ¿Sigue llenando ese pensamiento tu cabeza hoy en día? Pues no te auguro felicidad.

El “ojalá y volviera…” es un deseo que te lleva a un sufrimiento infinito porque es un deseo que está anclado al pasado, nos acaba trayendo un sufrimiento bastante continuado en el presente.

Vivir en el futuro y vivir en el pasado nos genera sufrimiento

Si te das cuenta las dos situaciones que te he puesto están tanto le pasaba como en el futuro.

En uno, te he estado hablando de las necesidades impuestas, de las necesidades innecesarias que nos imponen y de las expectativas y de todo lo que quiero yo tener. El futuro. Todo lo que todavía no llega pero lo quiero, lo deseo, lo anhelo…

Y también te hablo del pasado de la nostalgia, de ojalá y todo fuera como era entonces, ojalá y volviera mi etapa universitaria, ojalá y volviera con mi pareja con la que tantos momentos bonitos pasé…

Si te das cuenta, estamos en el pasado y en el futuro y nos estamos perdiendo lo que hay aquí ahora, en el presente.  Pierdo la conexión con las personas que tengo delante, estoy en el móvil todo el rato: buscando información, buscando recuerdos, y planificando cosas que voy hacer el futuro o recordando cosas que ya hice…  Y olvidó mirar a los ojos a la persona que tengo delante.

La vida pasa por delante de nuestros ojos, y nosotros mirando el móvil Clic para tuitear

Ésa es la verdadera fuente de sufrimiento.

El sufrimiento de perder a un ser querido

También es triste y es doloroso perder a un ser querido. Y también es otro ejemplo de cómo el deseo te lleva al sufrimiento. Déjame que te lo explique.

Quizá has pensado alguna vez:

“¿Por qué se tuvo que ir? No lo entiendo…¿por qué mueren unas personas y no otras? ¿Por qué fallecen las personas más buenas y porque no fallecen otras que son más malas?”

A lo mejor echas de menos a esa pareja, ese chico o esa chica que te hacía sentir especial pero que al final rompisteis la relación. Todo entre vosotros terminó, pero tú lo recuerdas con mucho cariño y quieres que vuelva. Lo deseas con todas tus fuerzas… y al no poder ser, sólo te genera sufrimiento y dolor.

Hay que pasar un duelo y es necesario, pero no nos quedamos en el dolor y sufrimiento, nos quedamos ahí porque ese sentimiento nos conecta con el pasado. Y si nos conecta con el pasado todavía lo sentimos cerca. ¿Verdad?

Siento decirte que tienes que pasar un duelo, porque al final todo esto está en el pasado no te está trayendo nada bueno.

Y todo esto conecta al final con la tristeza, porque el duelo es necesario. Necesitas cerrar heridas, necesitas cerrar etapas, y para eso es muy importante la tristeza.

Vive cada día y vive plenamente el presente

Espero haberte convencido de que el deseo te lleva al sufrimiento y empieces a cuestionarte lo que deseas. Así que si quieres superar el sufrimiento originado por el deseo y el anhelo, te recomiendo mi curso Mindfulness 30 días, 30 meditaciones guiadas para centrarte en el aquí y en el ahora, y dejar atrás el pasado y no anclarte al futuro.

¡Te leo en los comentarios!