Cómo acabar con la necesidad de aprobación

Éste es un post invitado de Edith Gomez, que viene a hablarte de cómo acabar con la necesidad de aprobación.

Cómo acabar con la necesidad de aprobación

A quién no le gusta que le feliciten y le aplaudan por algo. La verdad es que nos esforzamos en gustar a los demás para sentirnos triunfadores.

Y eso no está mal, pero cuando se convierte en una necesidad, en buscar desesperadamente esa aceptación de los que nos rodean, sí se convierte en un problema, ya que esto no nos permite vivir una vida en paz y tranquila. Y llega un punto en el que nuestra felicidad no depende de nosotros mismos, sino de la aprobación de los que nos rodean.
Pero es importante que tengamos en cuenta una cosa: es imposible gustar a todos, así que no desperdicies tu tiempo en ello.

Consideramos la opinión del resto valiosa y nos sentimos arropados por ellos, pero cuando en algún momento desaprueban algo que hacemos, nos ponemos tristes, y nos sentimos poco realizados. En cambio, cuando recibimos de ellos un aprecio o una felicitación, nos sentimos grandes.

¿Por qué esa dependencia, esa necesidad de aprobación continua?

Esto puede deberse a los siguientes motivos:

· Falta de atención afectiva: cuando eras niño no recibías la atención necesaria y tus padres eran muy exigentes. Esto provoca en el niño un sentimiento de culpabilidad y por consiguiente, se menosprecia.

· La vergüenza: la falta de atención hace que el niño sienta que hay algo malo en él y a raíz de esto, se siente vergonzoso porque no cree en él, ni se valora. Además, hay padres que regañan al niño por comportamientos normales y hacen sentir al niño como algo malo por lo que debe ser castigado.
· Escudo: el niño para prevenir el rechazo, actúa de una determinada forma para agradar al mundo. Y estos comportamientos tienen que ver con las siguientes formas de pensar: ser la persona que a los demás les gustaría y anteponer las necesidades de otros a las suyas propias.

En definitiva, sacrificamos nuestro ser por las opiniones del resto y esto lo vemos diariamente en la vida cotidiana con las siguientes actitudes: ser simpáticos aunque tengamos otra opinión, no saber decir que NO y hacer cosas para otros aunque vayan en contra de nuestras necesidades o aspiraciones, cambiar de opinión solo para agradar a la otra persona, sentirnos hundidos cuando no aceptan lo que haces o pedir permiso para todo.

¿Eres consciente de lo dañino que resulta esta necesidad de aprobación de los demás?

Con el tiempo, te das cuenta de:

– Baja autoestima y niveles de confianza
– No nos permite seguir creciendo en lo personal y profesional
– No arriesgas en nada porque esperas que los cambios se hagan solos o lo haga otro
– Te autoconvences de que eres una persona dependiente y necesitas que los demás estén encima de ti
– Eres demasiado simpático para agradar a la otra persona, en lugar de ser empático, esto quiere decir, ponerte en el lugar del otro y comprenderlo. Con esto no quiero decir que la simpatía sea negativa, pero en el terreno emocional, la simpatía no se ve con tan buenos ojos. En cambio, la empatía, sí porque tiende a la conexión, a la escucha para comprender, se centra en la emoción y no busca la aprobación, no juzga, escucha los sentimientos y no las palabras, se centra en la persona y no en la solución.

¿Existe alguna técnica o trucos para superar la necesidad de aprobación?

1. Cambia tu visión del mundo

Cuando tienes la necesidad de querer agradar a todos, anteponiendo incluso las necesidades de otros a las tuyas, y piensas que así evitarás problemas y tendrás una vida sin movidas, te equivocas.

Ponerte la máscara de niño bueno no te hará más feliz y además te hará sentir mal porque no eres tú 100 %.

La solución a esto es cambiar la forma de ver tu vida y meterte en la cabeza que eres el único responsable de tu felicidad y nadie puede decidir por ti. Tú y solo tú debes luchar por tus principios y derechos, y para ello tendrás que anteponer tus necesidades a las de otros.

2. Antepón tus necesidades primeros a la de los otros

Aunque muchos pienses que velar por tus necesidades es de ser egoísta, no es así. Una persona puede tener todas sus necesidades cubiertas y estar dispuesta a ayudar a los demás.

La vida es pura supervivencia y el objetivo último del ser humano es pasar el máximo tiempo en la Tierra feliz. Y el paso para llegar a ese estado de plenitud no será otro que cubrir esas necesidades de uno.

Además, si no lo haces te sentirás mal, culparás a tu alrededor y actuarás sin control.

3. Habla contigo mismo y decide en qué quieres cambiar

Si actúas de forma diferente a como piensas para caer bien a la gente, te traerá consecuencias.

Crees que hay algo malo en tu interior, ya sea por experiencias pasadas o por tu infancia, pero si no te aceptas (con tus fortalezas y debilidades) no podrás estar bien contigo ni con los demás.

Este es el primer caso para cambiar y mejorar aquello que no te gusta de tu personalidad.

4. Evita las excusas

Pedir perdón es una forma más de necesidad de aprobación. Por lo general, aquellas personas que están todo el día disculpándose, son muy inseguras de sí mismas. Para de hacerlo y toma las riendas de tu vida.

5. Pasa página

Si te encuentras ante una desaprobación de alguien y esa opinión está muy alejada de la tuya, lo mejor que puedes hacer es responder de forma rotunda con un de acuerdo, respetar esa opinión y seguir adelante defendiendo tus principios y derechos.

Por ejemplo, cuando alguien desaprueba a otro por un gusto de comida o por un deporte, no quiere decir que nos anulen como personas y nos rechacen, simplemente es un tema por el que no congeniamos por gustos.

6. Practica con la crítica de alguien de tu confianza

Aunque haya gente que te diga algo que no te guste, no intentes evitarlo y hagas como si nada. Busca la desaprobación de alguien de tu confianza para entrenarte para otros momentos. Estoy segura de que te ayudará a darte cuenta de que nadie te conoce mejor que tú mismo.

7. Pregúntate los cambios que habría en tu vida si todos estuvieran a favor

¿Crees que cambiaría algo en tu vida si alguien que no está de acuerdo contigo estuviera a favor?

Hazte esta pregunta varias veces al día, te ayudará a entender que lo único importante es lo que eres como persona, los valores que te definen.

8. Refuerza tu autoestima

La falta de seguridad en uno mismo en una de las causas principales de la necesidad de aprobación. Por eso, reforzarla acabará con este problema.

En el momento que nos valoremos, cualquier crítica del exterior que recibamos, no nos hará tanto daño porque lo veremos como algo natural que pasa y entenderemos que lo más importante para ser feliz es creer en uno mismo a pesar de lo que opine el resto.

Espero que estos consejos te ayuden a aceptar las críticas de otra forma y a dejar de buscar la necesidad de aprobación como un escudo donde esconderte de tus inseguridades y baja autoestima.

 

AcercEdith a del autor

Edith Gómez es editora en Gananci, apasionada del marketing digital, especializada en comunicación online. Se niega a irse a la cama cada noche sin haber aprendido algo nuevo. Le inquietan las ideas de negocio y, más aún, aportar una mirada creativa al pequeño mundo en el que vivimos.

9 Comentarios

  1. Gracias por este Post.
    Llega un momento en la vida
    Que si no quieres sufrir más , tienes que dejar de agradar a los demás, y agradarte solo y exclusivamente a ti, y esto no es ser egoísta, al contrario , es quererte y respetarte por encima de todo el mundo, sabiendo que Tú eres lo mejor que tienes y que siempre va estar contigo toda la vida,así que quien mejor que tú!!!
    Cuando te quieres, te apruebas y te respetas, dejas de buscar Esa aprobación. Sencillamente ya no te importa la opinión de los demás.
    Es hora de tomar responsabilidad en tu vida y de poner Coherencia emocional.
    AMATE por encima de todo.
    Abrazos.

  2. Como todo, la virtud es el término medio. Ni necesitar la aprobación constante ni ignorarla. Vivimos en sociedad, tenemos núcleos sociales, eso está claro, pero si cada encuentro social nos genera un estrés enorme simplemente por intentar estar a la altura de la situación… entonces tenemos algo que trabajar.

    Gracias por pasarte y por tu comentario.

  3. Si lo analizamos fríamente, sentir la aprobación de los demás no es del todo malo, ya que todos tenemos un poco de ego al que le gusta ser admirado. El problema viene cuando es esta necesidad se convierte en algo obsesivo, cuando llegamos a hacer lo que sea por gustar a todas las personas y cuando nos derrumbamos en el caso de no conseguirla. Básicamente, esta necesidad de aprobación se puede combatir cambiando 3 creencias que la sustentan: 1- Comprender que no podemos agradarle a todos. 2- Saber que somos tan importantes como los demás. 3- Que rechacen una idea o un comportamiento nuestro no es un rechazo a nuestra.

    Un saludo!!

  4. ¡Hola Alberto!

    Qué buena tu reflexión. Seguro que la gente se queda loquísima con tus respuestas jeje. Me gusta lo de «dar pequeños pasos al principio», esa es la clave.

  5. Gracias por el post! Esa necesidad de agradar está muy metida en el ser humano. Supongo que porque antes los círculos sociales se reducían a cuatro humanos peludos y si estabas a malas con uno se notaba mucho. Ahora por suerte, puedes ser quien quieras y conectar con gente como tú en cualquier parte.

    Encuentro que como esto es así y cuesta salir, algo que funciona bien es dar pequeños pasos al principio. En concreto, llevo unos meses respondiendo de forma cada vez más estrambótica a la pregunta: ¿A que te dedicas? Esa pregunta siempre te pone en un brete pues quieres acertar y causar buena impresión. Pues bien, si respondes algo en plan: «No me lo he planteado» o «No creas que lo tengo muy claro», sientes que la otra persona se queda totalmente descolocada y de algún modo consigues convertirte en subversivo y tener el control de la conversación. No es como tomar las riendas de tu vida, pero con cosas así le vas cogiendo el tranquillo a no seguir la corriente.

  6. ¡Hola Antonio!

    Qué bueno lo que dices: fabricarme mi propia felicidad. Es exactamente como dices y creo que buscarla en otro lado sólo nos generará sufrimiento y dependencia. Es mejor ser conscientes de lo que hacemos, de lo que sentimos y ser consecuentes con nuestras acciones.

    Gracias por pasarte y por tu comentario tan bueno. ¡Abrazos!

  7. Cierto los puntos que comenta Edith.

    Creo que hay un vacío inmenso entre la vida que una persona tiene y la que realmente le gustaría tener. Es por eso que cuando alguien vive anclado a lo material y al entorno que le rodea, necesita obtener méritos y aprobaciones de este mismo medio, descuidando lo que realmente es beneficioso, útil y práctico para él mismo.

    Además creo que el aparentar y buscar el «visto bueno» de los demás, nos hace gastar una cantidad de energía increíble….energía que podemos invertir en otras muchas cosas sin la necesidad de que haya «terceros» de por medio.

    Siempre he pensado que para ser feliz no hace falta mucho, ni muchos que te rodeen…de hecho sólo te necesitas a tí mismo.

    Todo el mundo quiere caer bien a los demás, tener éxito en el mundo material y ser feliz en ese entorno, y no saben que es un arma de doble filo, porque igualmente que sientes placer cuando recibes de fuera, sentirás dolor cuando te lo proporcionen también de fuera.

    Yo prefiero fabricarme mi propia felicidad, mi propio éxito y en el menor de los casos, sufrir mis propios dolores, sin que nada ni nadie influya.

    Un saludo Ana…..y muy buen artículo Edith.

  8. Hay muchas cosas por mejorar, para encontrar la felicidad donde esta en lo simple GRACIAS:-)!!!!!!

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