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PNL

Cómo cambiar tu estado emocional cuando te levantas con el pie izquierdo

Hace poco, Alberto me hizo una entrevista en la que me preguntaba qué se podía hacer cuando te levantas con el pie izquierdo… ¿Acaso se puede cambiar el estado emocional en el que nos encontramos?

Levantarse con el pie izquierdo es sinónimo a que nada te sale bien, ese día parece que todo te sale torcido y sientes que sería mejor irte a la cama y despertarte al día siguiente.

Es una expresión que en España se usa mucho.

Pues bien, fue una pregunta que me hizo reflexionar. Todos pasamos por situaciones así en nuestra vida, días en los que parece que todo va a salir mal y que hubiera sido mejor si no nos hubiéramos despertado. ¿Te ha pasado alguna vez? Reconozco que a mí me ha pasado más de una.

Pero, ¿cómo cambiar un día en el que todo te está yendo mal? ¿Existe la posibilidad de reiniciar tu estado emocional, tu estado de ánimo, y ver todo más positivo?

La respuesta es sí. Yo misma utilizo estas técnicas para cambiar mis «días de mierda». Te enseñaré cómo.

Si te levantas con el pie izquierdo, ¿mejor dejarlo pasar?

Como todo: Si quieres, puedes. Si te lo propones puedes cambiar cualquier aspecto emocional que te esté amargando el día.

No es nada recomendable arrastrar un estado emocional a lo largo del día, simplemente porque algo no te ha salido bien, te han dado una mala noticia o simplemente está lloviendo y se te han mojado tus zapatos favoritos.

Practica el desapego

Tomarse las cosas demasiado a pecho no trae nada bueno. Recuerda que los objetos son objetos y  se pueden comprar más. ¿Que les tienes un cariño especial porque te los regaló nosequién? Pues piensa que los has disfrutado mucho tiempo hasta ese momento, pero que se rompa un detallito o que se pierda un objeto apreciado no es razón para tirar por los suelos tu ánimo.

No señor. Tu estado emocional es responsabilidad tuya. ¿Qué va a pasar con las personas que tienes a tu alrededor? ¿Tienen culpa de verte de malas pulgas o triste por un objeto? Piénsalo fríamente.

Y si el día se te ha torcido por una crítica o por un comentario que te han hecho, más de lo mismo. Practica el desapego.

¿Por qué le das más importancia a la opinión ajena que a la tuya? ¿Te valoras tan poco?

Y los pensamientos van y vienen. Si un pensamiento no te ayuda, no te apoya, no te deja en un estado emocional adecuado, ¡cámbialo! No te fustigues por pensar de tal o cual manera. Saber cómo te hablas  es el primer paso para conocer cómo vives tus emociones.

Recuerda que todos cambiamos, diariamente y con los años más todavía. ¿Por qué no cambiar antes de que termine el día? Cambia hoy, no lo dejes para mañana.

Los días pasan y la vida también

Dejar que un día se «vaya a la mierda» por un pensamiento, una crítica, un hecho puntual… ¿No crees que es demasiado egoísta? Es sentirte víctima durante 24 horas de algo que ha durado segundos.

Ejemplos de situaciones puntuales que mal gestionadas te llevan a un estado emocional desagradable el resto del día:

  • Se te rompen tus zapatos favoritos = estás «de morros» todo el día
  • No te coge el teléfono tu pareja = pues ya no le quiero y cuando llegue a casa digo «No me pasa nada»
  • Te dicen que el pelo que te has cortado te queda fatal = les das veracidad a sus palabras y te avergüenzas de tu físico todo el día
  • En una fiesta un desconocido te mira mal = te lo tomas a pecho y terminas cabizbajo y con ganas de irte
  • En el trabajo te asignan una tarea que no quieres hacer = arrastras el mal humor y maldices por las esquinas

Reconoce si alguna de estas situaciones te ha hecho sentirte mal el resto del día.

¿Realmente merecía la pena tirar el resto de tus horas de ese día por ese suceso?

¿Ganaste algo al final por mantener ese estado emocional más de lo necesario?

Siempre diré que las emociones son un motor importantísimo en esta vida. Saber gestionarlas, conocer cómo reaccionamos y regularlas adecuadamente es fundamental para vivir plenamente. Si quieres saber más, mira mi curso Bienestar Emocional.

 

Take AwaTae

Mi técnica Take-away:
Cambia tu estado emocional

Esta técnica te ayudará a cambiar tu estado anímico cuando lo necesites. Si estás experimentando un estado emocional que no quieres que dure más para ti, haz los pasos de esta técnica y observa el cambio.

1. Detecta que estás en un bucle de pensamientos y emociones negativas y ¡¡párate!!

Toma conciencia de tus pensamientos y de tus emociones. ¿Qué estás pensando? ¿Qué estás sintiendo? ¿Cómo te estás hablando? Si ves que esos pensamientos sólo producen emociones desagradables en ti y están consiguiendo cambiar tu estado emocional a uno que no te aporta NADA, detén ese círculo vicioso. Date cuenta.

2. Respira profundamente 3 veces y elige tu pensamiento

Respirar ayuda a tomar conciencia del presente y parar tu rueda emocional y de pensamientos rumiativos. Ahora que has «reiniciado» tus valores emocionales a un estado neutral con la respiración, elige cómo decides sentirte a partir de este momento. Ha pasado lo que ha pasado, ¿Y cómo quiero reaccionar a partir de ahora?

3. Deja que el nuevo pensamiento haga efecto

Después de elegir un pensamiento potenciador que te ayude a salir de ese bucle emocional, necesitas darle tiempo para que expanda su poder al resto de tu cuerpo y provoque las emociones necesarias para salir de ese estado emocional en el que estabas anclado. Date tiempo y repítete tu nuevo pensamiento.

4. Sonríe y cambia tu estado de ánimo

Sonreír ayuda a contrarrestar las sensaciones desagradables de tu cuerpo y ver la situación con nuevos cristales: verás la intención positiva de lo que ha ocurrido y sacarás un aprendizaje en vez de volverte una víctima y perder tu día.

Cuéntame cómo te va con esta técnica para cambiar tu estado emocional si te levantas con el pie izquierdo o si alguna situación puntual te ha arruinado el día. Me encantará leerte en los comentarios.

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