Aquí traigo a María Mikhailova del blog mariamikhailova.com para que os hable de lo que es experta.

¿Quieres saber cómo encontrar tu propósito en la vida? Quédate con ella y te explicará , al más puro estilo BeFullness take-away, 5 formas que no se te habían ocurrido para averiguar tu pasión.

Adelante María.

Ejercicios originales para encontrar tu pasión

A través de mi blog me llegan muchos mails de personas que desean encontrar su propósito o pasión profesional, también llamada misión. Y es que muchas personas trabajamos en algo que no nos satisface: bien porque nos ganamos la vida a través de algo que no tiene que ver con nuestra profesión académica o porque lo que hemos estudiado no ha sido elegido por vocación.

De hecho, éste ha sido mi caso. Estudié Publicidad y Marketing, cuando en realidad tenía alma de psicóloga, escritora y filósofa. Pero la decisión la tomó por mí el miedo: miedo al paro, miedo a no encontrar trabajo después y una larga lista de miedos totalmente irracionales que tenían que ver con mis creencias.

Yo yo me pregunto: ¿de verdad los 18 es una edad adecuada para tomar una decisión tan importante? Envidio a las personas que lo tienen clarísimo desde que son niños o adolescentes. Sin embargo son una minoría, la gran mayoría todavía no tenemos madurez suficiente a esa edad.

La buena noticia es que a pesar de haberte equivocado —o no, según lo mires: yo he aprendido muchísimo de mis fracasos o mis no-éxitos, como me gusta llamarlos—, la gran noticia es que siempre puedes cambiar, siempre tienes la oportunidad de hacer algo nuevo, de probar, de formarte, de lanzarte a una de las aventuras más apasionantes de tu vida: convertirte en la persona que deseas ser, vivir con coherencia y sentido tu vida.

Nos pasamos como mínimo la mitad de nuestro tiempo consciente trabajando. Y cuando suena el despertador, la sola idea de tener que levantarnos para dirigirnos a un trabajo que no nos llena o peor aún, nos frustra y estresa, resulta desmotivador. Un trabajo que va en contra de nuestros valores, que no nos aporta más que cargas, que nos aleja de quienes somos en realidad… puede llegar a ser incluso peligroso para nuestra salud. No voy a decir nada nuevo si menciono palabras como burn-out, estrés laboral, ansiedad y otros trastornos, tan presentes en la sociedad actual.

¿Pero cómo encontrar mi pasión? Ésta es una pregunta que muchos se hacen hoy día. Y la verdad no es fácil, no es algo que puedas responder en un día o dos. Hay personas a las que les lleva toda una vida encontrar la respuesta. Pero tampoco es cuestión de quedarte sentado. Algunos expertos dicen que pruebes distintas cosas y te equivoques hasta que des con la clave. Otros que sigas haciendo tu vida normal y medites o hagas actividades altruistas o de carácter espiritual, y la respuesta llegará por sí sola. Desde luego no hay una receta mágica que sirva a todos.

¿De verdad hay una única vocación para toda la vida y nuestra misión como personas está en descubrirla? Sinceramente no creo que sea así. Somos personas con muchas capacidades y por ello, quiero ofrecerte algunas ideas que he recopilado y que me funcionaron a mí o que he propuesto a las personas con las que he trabajado como coach. Puede que alguno de estos ejercicios te sirva a ti también, si te encuentras en un momento de búsqueda en tu vida.

Sólo hay una advertencia: deja tu mente analítica de un lado, no te juzgues ni te compares. Déjate llevar. Como lo decía en el título de este artículo: se trata de 5 ideas poco convencionales para encontrar tu propósito en la vida. No voy a pedirte que hagas una lista con tus talentos, esto sería muy aburrido. Sólo te pido que te atrevas a soñar.

1. Storytelling: todos tenemos una historia que contar

Hace un tiempo se puso de moda en los blogs un tipo de artículos llamado 50 cosas sobre mí. Si no sabes qué es, te invito a leer este post de Ana, la creadora de BeFullness. Yo siempre que veo que un blog tiene esta sección, entro por pura curiosidad. Y es que a los humanos nos encanta conocer esos detalles curiosos sobre otras personas.

Y hace tiempo que quería hacer yo lo mismo pero me daba pereza: ¡50 cosas! ¿De verdad tengo 50 datos o hechos sobre mi vida que contar? Pues ayer me llevé la sorpresa: me di cuenta de que podía haber contado hasta 100 cosas si quisiera.Y es que todos tenemos una historia que contar. A unos se les da muy bien eso de escribir su historia, a otros no tanto. Hacer una lista de 50 datos relevantes de tu vida puede ser una forma estupenda de presentarte al mundo, de decir quién eres. Pero lo más importante: es una verdadera terapia o forma de autoconocerte.

No me hice consciente de ello hasta ayer, que realicé el ejercicio. De repente entendí que la lista que había creado contenía los datos más valiosos de mi vida: las cosas que más me importan, las personas que más me han marcado, mis valores, mis hobbies, mis pasiones, mis miedos… Si haces esta lista desde el corazón, sólo para ti, sin que tengas que enseñarla a nadie, si eres sincero y auténtico, vas a poder descubrir un montón de aspectos importantes de tu vida.

Tu historia de vida y los acontecimientos más importantes te han convertido en lo que eres ahora. Tómate tu tiempo y escribe esas 50 cosas que son relevantes para ti. Hechos o factores que te hacen ser quien eres: curiosidades, pequeñas y grandes, tus logros, aquello de lo que te sientes orgulloso o quizá no tanto, ¡anota también tus fracasos!, tus gustos, hobbies, talentos, rarezas. Todo eso hace que seas quien eres, te define y te hace único y diferente.

2. Tu 100 cumpleaños: fantasea con el futuro

Si has hecho el primer ejercicio, ahora te invito a viajar al lado contrario. Imagínate que hoy es tu cumpleaños y que acabas de cumplir ni más ni menos que 100 años. ¡Wow! Y además has llegado a esta edad de la mejor forma posible: con salud y plena claridad mental, tienes una familia que te adora que viene a felicitarte (hijos, nietos, bisnietos…), eres una persona que ha vivido su vida con plenitud, que ha conseguido todo aquello que se ha propuesto, que ha trabajado con sentido, haciendo aquello que más deseaba, y además has ganado no poco dinero con ello. Tienes todo lo que necesitas para ser feliz.

Cierra los ojos y déjate llevar por esa imagen. Tu cumpleaños, tu familia visitándote para un acontecimiento tan especial. Te toca hablar y agradecer a todos su presencia. ¿Qué dices, qué agradeces, qué recuerdas en ese momento con pasión y cariño? ¿Qué acontecimientos han marcado tu vida, qué personas han estado cerca, en qué ocupabas tu tiempo, a qué te dedicabas? Recuerda todos los detalles posibles y agradécelos.

Yo por ejemplo me imagino siendo una abuela feliz, viviendo en una casa cerca del mar, llevo un vestido blanco hasta el suelo y el pelo suelto, sin teñir. Medito y respiro, escribo y hago yoga… soy una abuelita zen que ha viajado por el mundo, ha conocido otras culturas, no ha parado de aprender en su vida, ha escrito libros y ayudado a personas. Ahora se dedica a contar sus historias, a pasear por la playa y disfrutar estando aquí y ahora.

Y es que para saber dónde te gustaría estar dentro de 50 años, deberías tomar tu decisión ahora, no dentro de 50 años.

3. El genio de la lámpara: tu lista de los deseos imposibles

Haz una lista de deseos imposibles. Sí, tal como suena. Hazte con una hoja de papel, abre un documento en Word y ponte a escribir. Imagina que pudieras alcanzar todo aquello que te propusieras, incluso todo aquello que sabes a ciencia cierta que es imposible. Imagina que tienes al genio de la lámpara que te concede deseos ilimitados. Este genio eres tú.

Si quieres escalar el Everest, apúntalo. Si quieres presentar un programa en TV, apúntalo. Si quieres volar, apúntalo. Todo aquello que pudieras querer, apúntalo. No te dejes nada fuera. No te reprimas. Nadie va a ver tu hoja ni va a juzgarte.

Recuerda que son deseos imposibles. Sólo hay una condición: que sueñes a lo grande. Porque ya sabes eso de que:

 “Si quieres llegar a la luna, apunta a las estrellas.”

Cuando tengas tu lista, no la tires, guárdala. Y échale un vistazo en un año o dos. Un truco: crea un evento en Google Calendar y prográmalo para dentro de un año o los que sean. ¿Quién sabe si te llevarás una grata sorpresa cuando lo recibas?

Uno de mis deseos imposibles durante años ha sido viajar sin parar, especialmente en avión. De hecho, uno de mis sueños mejor guardados había sido ser azafata. Al final no lo llegué a ser, pero en los últimos años he estado volando hasta 4 veces al mes, viviendo en 2 países a la vez y sin saber dónde pasaría los meses siguientes de mi vida. Desde entonces no dejo de repetirme esta frase: “cuidado, tus deseos se cumplen”.

4. Si fueras una estrella, ¿qué estrella serías?

Imagina que eres la persona de más éxito que conoces. Estás en lo más alto, has alcanzado todas tus metas profesionales. Los cazadores de talento te persiguen, revistas del sector están deseando entrevistarte, estás saliendo continuamente en medios de comunicación y te presentan como el o la experta de un determinado ámbito profesional.

Sí, eso que nunca te has atrevido a imaginar, que ni siquiera se te ha pasado por la cabeza, trata de revivirlo al máximo, con todos su colores. Y ahora la pregunta del millón: ¿quién eres, a qué te dedicas, qué es lo que has alcanzado?

De nuevo: no tienes que basarte en tu formación o tu historia laboral o personal. Estás soñando, pero sueña bien, no juzgues ni analices, deja volar tu imaginación. ¿Eres un experto en ingeniería informática, te persiguen Google y Apple? ¿Eres una cantante de éxito a la que siguen incondicionales sus fans en su gira a nivel mundial? ¿Un escritor que ha recibido un Nobel?

Por favor, apunta a las estrellas, lo más lejos que puedas. O puede que descubras que tampoco es lo que quieres. Genial, sólo te pido sinceridad contigo mismo, porque no tienes nada que demostrar a nadie.

5. La pregunta del millón: ¿Para qué?

¿Para qué? Los coaches somos un poco pesados con esta pregunta. El por qué puede ser interesante, pero nos remite directamente a la causa de un problema o una situación. El para qué va más allá, está ligado a una finalidad y al futuro. Nos descubre nuestro propósito o el valor que aportamos a los demás. Nos conecta con otros.

Bien. Hasta ahora has estado soñando despierto, has imaginado multitud de situaciones increíbles. La pregunta es: ¿qué has sentido?, ¿qué te ha emocionado más?, ¿qué sentido encontraste en todo aquello?, y sobre todo, ¿para qué hacías lo que hacías?, ¿cuál era la finalidad?

Encontrar tu propósito consiste en buscar ese valor que ofreces, eso que haces que tiene cierta trascendencia, que influye de alguna manera en la vida de otras personas.

Piensa ahora en ellas, esas otras personas, ¿cómo les afecta lo que haces tú?, ¿cómo se sienten?, ¿cómo cambian o mejoran sus vidas?, ¿qué te dicen tus fans?, ¿qué te agradecen?

Cierra los ojos y quédate con esa visión por un momento. Si meditas o conoces técnicas de respiración, puede venirte muy bien para este ejercicio. Estás conectando con tu esencia y tratas de ver más allá de ti mismo, estás imaginando el alcance de tu pasión, tu misión, tu propósito.

Conclusiones

Cuando termines de hacer estos ejercicios, o al menos algunos de ellos, posiblemente tendrás un montón de ideas nuevas con las que puedes empezar a trabajar. Puede que se te hayan abierto nuevos caminos o posibilidades que no habías contemplado hasta ahora. O tal vez sí eras consciente de ello pero acabas de reafirmarte en tu propósito. Sea como sea, un ejercicio como éste nos ayuda a aclararnos en momentos de crisis o de cambio, cuando tratamos de encontrar ese algo que dé sentido o valor a nuestra vida.

Recuerda que encontrar o vislumbrar tu pasión es sólo el comienzo. Después habrá que tener en cuenta cómo tu pasión puede materializarse a través de diferentes profesiones, ver si tienes talentos o capacidades que te permitirían desarrollarla, buscar formación complementaria, en caso de necesitarla. Crear una estrategia, un plan de acción, sopesar los pros y los contras.

Te deseo todo lo mejor en este apasionante camino y te dejo con una de las frases que más me han marcado. La escuché un día en un programa de televisión, Españoles por el mundo; el protagonista de la historia, un científico de éxito, había dejado España para trasladarse a una isla prácticamente desierta en medio del Pacífico y allí construyó su casa, su vida y vive feliz con su mujer y sus hijos. Cuando la periodista le pregunta por qué tomó aquella decisión hace más de 20 años, el hombre le responde: “Porque la vida es demasiado corta para no vivir tu sueño”.

Porque la vida es demasiado corta para no vivir tu sueño Clic para tuitear

Si te interesa la búsqueda de tu pasión y el crecimiento personal, te recomiendo el curso MailCoaching de María Mikhailova. También tiene su curso Selfcoaching.

Si quieres leer más sobre María Mikhailova, te invito visitar su blog.