¿Escuchas a tus emociones? Casi te estoy viendo, negando con la cabeza. Pero por un momento imagina, ¿qué ocurriría si de repente entendiéramos lo que nos quieren decir? Pues te digo la respuesta: viviríamos más en sintonía con nuestros deseos, nuestros sueños, haríamos realidad nuestros objetivos y viviríamos más plenamente.

¿No me crees? Acompáñame en este viaje.

Las emociones que no escuchas comenzarán a gritar

Las emociones son una respuesta que da nuestro cerebro ante estímulos externos (o internos). Toda emoción tiene una causa y provoca una consecuencia, es decir, tiene una función clara. Tu tarea es descubrir por qué sientes lo que sientes y qué quiere en concreto esa emoción de ti. ¿Quiere que repitas lo que has hecho porque es bueno para ti? ¿Quiere que te alejes de lo que has vivido porque es peligroso o dañino? ¿Quiere que salgas corriendo? ¿Quiere que despiertes de una vez y comiences a vivir tu vida? Hay miles de interpretaciones.

Normalmente las emociones te hablan, de tú a tú. Quiero que quede claro que las emociones las vives, pero tú no eres tus emociones. Tú no eres ira, tú no eres rabia, tú no eres melancolía… Eres una persona que siente ira, rabia o melancolía, dependiendo de la situación.

Tu cuerpo también te habla

Así que hemos quedado en que tus emociones te hablan, quieren que hagas algo, que te comuniques y te relaciones de determinada manera con tu entorno. Si no las escuchas comenzarán a gritarte. Y si no escuchas sus gritos, te hablarán por el cuerpo. Te puede llegar a doler la cabeza, el cuello, la espalda… ¡Y todo tener una causa emocional!

¿No te ha pasado alguna vez que estabas en una época de estrés, que te dolían las cervicales? ¿Y qué pasa cuando tenías que tomar una decisión importante y acababa doliéndote la cabeza? ¿Qué me dices de cuando el peso de tantas responsabilidades hacía que al final tuvieras dolores de espalda?

No, no es ninguna invención. Está más que demostrado que las emociones se manifiestan en nuestro cuerpo. Si no quieres que se enquisten, habla con ellas y escúchalas cuando aún estás a tiempo.

Hay una cosa que tus emociones te quieren decir

Tus emociones te hablan y para saber lo que te quieren decir se pueden usar muchas técnicas: meditación, PNL, terapia, el arte, el diálogo, etc. Yo en concreto uso una mezcla de muchas de ellas, y uso lo que llamamos la intención positiva. Todo tiene su intención positiva: cada emoción, cada sentimiento, cada acción… Descubre qué intención positiva existe en cada situación y para ti mismo (no todos somos iguales).

Y como ya sabes, en mi blog Be Fullness te traigo técnicas para llevar, técnicas para aplicar desde ya y poder ir mejorando tu situación actual. Hoy en concreto te traigo una técnica para escuchar a tus emociones, porque la información puede ir y venir pero lo que implementas en tu vida marca un antes y un después. ¡Disfrútala!

take awayMi técnica Take-away
Escucha a tus emociones

1. Toma conciencia de lo que estás sintiendo

Presta atención a tu cuerpo físico, presta atención a tu respiración, a tus latidos, a tus músculos, a tu expresión facial… Presta atención a tus sensaciones corporales, a tus palabras, a tus actos.

2. Toma conciencia de lo que estás pensando y cómo te estás hablando

En este artículo te hablo a fondo sobre este punto, ya que lo que pensamos tiene conexión directa con lo que sentimos y acabamos haciendo. Haz una lista de cómo te estás hablando.

3. Analiza la intención positiva de la emoción

Si sigues estos pasos, podrás saber qué viene a decirte la emoción que estás sintiendo (o que llevas sintiendo durante un tiempo y no sabes cómo responder). Todo tiene algo positivo, todo es bueno para ti. ¿Qué intención positiva tiene tu emoción?

4. Actúa en consecuencia a lo que (en frío) quieras hacer

No actúes en caliente, no dejes que la emoción te maneje a ti. Analiza detenidamente los pasos anteriores y saca toda la información que tu emoción te viene a decir y elabora un plan de acción acorde a lo que desees para tu vida.

Espero haber arrojado algo más de luz y que a partir de ahora escuches a tus emociones y actúes en consecuencia.

Si quieres seguir ahondando en la comprensión de tus emociones y llegar a dominarlas, apúntate a mi newsletter. Pronto lanzaré mi primer curso sobre control emocional. ¡No te lo pierdas!