Empieza hoy y mejora tu vida emocional, en este artículo te damos el paso a paso para lograrlo. ¿Quieres aplicar la inteligencia emocional en tu vida para vivir plenamente? Sigue leyendo 🙂

Voy a contarte una historia real de crecimiento personal e inteligencia emocional y también quiero mostrarte qué es para mí una vida plena, una vida fullness, y cómo alcanzarla siguiendo únicamente dos sencillas pautas.

La inteligencia emocional me cambió para siempre

Mi nombre es Sergio Cuevas y hace unos años mi vida cambió gracias a la inteligencia emocional. Cuando era solo un jóven de apenas 14 años tuve una pequeña revelación.

Como muchos otros, por esa época mis únicos intereses eran los videojuegos e internet. Yo planeaba estudiar informática y dedicarme a crear videojuegos.

Sin embargo con la llegada de la adolescencia mis hormonas me abrieron nuevos horizontes.

Empecé a interesarme más por las chicas y me di cuenta de que tantos años de reclusión frente al ordenador no me habían ayudado mucho a entender “las reglas” del juego.

Cada vez que quería hablar con alguna chica mis emociones tomaban el control y se volvían locas haciéndome quedar en ridículo y llevándome finalmente hacia la frustración.

Mi vida emocional era una locura y yo no sabía cómo poner orden en mi interior. Mi yo de aquel momento no hubiese comprendido la solución a este caos emocional. Hoy la comprendo un poco mejor y la voy a compartir contigo.

Leer lo que necesitas leer te puede cambiar la vida

Esas emociones intensas y desagradables me llevaron a buscar respuestas en internet y en los libros y conocí el mundo del crecimiento personal y la inteligencia emocional.

Comencé a leer muchos blogs y algunos libros sobre muchos temas relacionados.

Poco tiempo después empecé a probar cosas diferentes que encontraba en los libros y en internet y empecé a tener resultados un poco mejores. ¡BOOM! La psicología se acababa de ganar mi respeto y un lugar en mi corazón de por vida.

Tanto es así que llegado ese momento de inflexión cuando decidimos qué camino académico seguir, dejé a un lado las matemáticas y la física, para decepción y asombro de algunos de mis profesores y comencé a estudiar el bachiller de humanidades.

Recuerdo que fué una decisión espontánea, lo sentía como lo que debía hacer aunque la lengua y la literatura me aburrían. Dos años estudiando el mundo clásico y la literatura contemporánea me cambiaron para siempre.

Hoy, con 24 años y tras haber caminado por varias universidades estudiando idiomas, disfruto de la carrera de psicología mientras escribo un blog sobre desarrollo personal.

¿Qué significa una vida fullness para mí?

Desde que empecé en internet, el blog de Ana ha sido una referencia para mí por muchos motivos, y es hoy es un placer poder escribir estas líneas en su casa digital.

Para mi una vida plena es aquella en la puedes disponer de lo que deseas. Y en esta posición es donde surgen miles de recetas distintas para alcanzar esa plenitud.

Unos te incitan a perseguir todo lo que deseas sin descanso, otros a conformarte con lo que tienes, y otros incluso a desear menos cosas para tener más.

Yo voy a compartir contigo mi visión. Es una mezcla de varias filosofías y no es quizá para todo el mundo. No significa que sea la mejor, sino la que yo elijo porque es la más congruente con mis valores.

Yo me situaría un poco a caballo entre el estoicismo y el budismo, pero como sabéis, ambas corrientes tienen un mensaje muy similar.

Vamos a ver los dos sencillos pasos que en mi opinión llevan a una vida emocional más estable, placentera y tranquila.

1. Acepta el momento como venga

Si una cosa aprende el ser humano con el tiempo es que no siempre uno obtiene lo que desea. Es más, a veces se obtiene precisamente lo que se teme, como ocurre con la enfermedad o las desgracias.

En el momento presente ya es demasiado tarde para cambiar lo que ya ha ocurrido. La felicidad consiste en la no-fácil tarea de aceptar la realidad presente, sea cual sea. Repito, sea cual sea.

Epicteto decía “No pretendas que las cosas sean siempre como deseas; mejor deséalas siempre como son.”

No pretendas que las cosas sean siempre como deseas; mejor deséalas siempre como son. Clic para tuitear

La aceptación profunda del momento presente y de nuestra identidad nos permite ser felices en cualquier situación.

No me malinterpretes: no se trata de un falso positivismo que nos hace pensar que todo está bien aunque sentimos que todo es una mierda.

La verdadera aceptación sólo es posible para una mente entrenada que es capaz de aceptar y reinterpretar a voluntad y sin autoengaño la situación presente.

Además, aceptar no significa resignarse. Hay cosas que están en nuestras manos y podemos cambiar, y otras que no dependen de nosotros y únicamente aceptar.

Un secreto con miles de años

La terapia cognitiva de hoy en día, la más exitosa de cuantas existan, se basa en un principio conocido ya hace miles de años.

No es lo que ocurre lo que verdaderamente nos hace sufrir, sino la interpretación de lo que ocurre. Lo que nos decimos acerca de lo que ocurre. Es decir, nuestros pensamientos y creencias.

Volviendo a mi historia, lo que me hacía sufrir no era ser un patoso con las chicas. Lo que me hacía sufrir era CREER que había algo mal en mí. Que había nacido falto de algo y que nunca iba a tenerlo.

Lo que yo no sabía entonces es que cambiando mis creencias iba a cambiar también la realidad. ¡¡Magia!!

Hay esperanza 

Con la inteligencia emocional ocurre así. Muchos de nuestros problemas emocionales no son más que creencias o patrones de pensamientos recurrentes arraigados en nuestro ser.

Me refiero a esos pensamientos de “yo no puedo”, “no soy suficiente”, o “lo hace a propósito para hacerme daño”.

Esos pensamientos irracionales precisamente son los que generan las emociones incómodas de las que todos queremos desprendernos. Esto no lo digo yo, es prácticamente un hecho aceptado por toda la comunidad científica.

Por tanto ¡Sí hay esperanza! Cambiar tus creencias mejorará tu vida emocional hasta límites que solo tú puedes poner.

Y por suerte estás en el sitio idóneo. Ana Vico es una magnífica psicóloga especializada en inteligencia emocional y coaching, precisamente el arte de cambiar creencias. Ella te puede ayudar.

2.Libérate de tus deseos

Cuando escuchamos esto nos acordamos de lo que aprendimos en la escuela en clase de filosofía. Y la cosa no va por ahí exactamente. No significa que dejes de desear ese brownie de chocolate que tanto amas.

Más bien es necesario liberarse de la necesidad de las cosas que deseamos. Es decir, disfrutar del sabor de un brownie está muy bien, todo genial, pero también podríamos ser felices sin tener el brownie.

La verdadera libertad viene cuando de verdad creemos que podríamos ser felices en cualquier situación. Clic para tuitear

Si no tenemos dinero, no tenemos por qué dejar de buscarlo, pero sí creer sinceramente que también podemos ser felices sin dinero. Si no es así tu día a día puede convertirse en un infierno. Debemos independizarnos de la necesidad de tener dinero.

Esto es posible gracias a un secreto a voces conocido durante milenios: lo relevante no es tener dinero. Lo importante es la interpretación sincera de la situación que nosotros hacemos.

Es decir, lo importante es lo que creemos acerca de la situación. ¿O es que nunca has visto un pobre feliz? ¡Pues también hay muchos ricos felices!

Es más, podemos tocar incluso al espinoso tema de la salud. ¿Quién no desea tener salud? Pues incluso si nos falta la salud también podemos ser felices, porque se trata más bien de tener una mente poderosa, capaz de reinterpretar la vida a nuestro antojo.

En estos casos el diálogo interior marca la diferencia entre una vida emocional placentera y un infierno dentro de ti.

Si no te liberas de la necesidad de alcanzar todos tus deseos, el hecho de no conseguirlos te hará torturarte con pensamientos limitantes e incluso insultos hacia ti mismo. Estos son el pasaporte directo a un infierno emocional.

Sin embargo, cuando te permites ser feliz también si no lo consigues, aceptarás el resultado sea cual sea y te sentirás aliviado en todo momento, como si por fin soltaras una gran mochila llena de rocas.

Nadie dijo que fuese fácil. Esta filosofía de vida como digo requiere verdadera fortaleza mental. Pero por suerte la fortaleza, como todo, se consigue con el entrenamiento diario.

Si todavía no lo has hecho, empieza hoy a reinterpretar tu vida, porque tu vida es tuya, y solo tú decides qué significa cada cosa

Take AwaTaeTake away: mejora tu vida emocional en 2 sencillos pasos

1.Acepta el momento como venga. 

Acuérdate siempre de la frase de Epicteto que resume a la perfección este punto. “No pretendas que las cosas sean siempre como deseas; mejor deséalas siempre como son”.

Tú tienes el poder de reinterpretar el significado de lo que te ocurre. Tus emociones dependen en gran medida del significado que le das a lo que te ocurre.

2.Libérate de tus deseos

El secreto para la verdadera libertad consiste no en dejar de desear cosas (dinero, placer…), sino en no necesitar las cosas que deseamos.

Para ello debemos realizar el trabajo mental de ver cómo podríamos ser felices incluso aún cuando no consigamos todo lo que deseamos.

No necesitar nos libera de muchas presiones innecesarias y en muchas ocasiones por paradójico que pueda parecer nos acerca aún más a lo que deseamos.

Mejora tu vida emocional en 2 pasosAcerca del autor

Mi nombre es Sergio Cuevas. Soy un joven apasionado por la Psicología y el crecimiento personal.

Me defino como Aprendiz de Ser Humano porque me hace feliz el aprendizaje continuo, crecer cada día un poquito más.

En mi blog trato de inspirar a otras personas como yo para que se comprometan con su desarrollo personal, eleven sus niveles de conciencia y vivan vidas más plenas y felices. ¿Te animas? Échale un vistazo a mi blog.

Créditos de la foto

8 Comentarios

  1. he leido tu post y me gusta lo que transmites…he empezado o por lo menos estoy intentando desligarme de una relación tóxica y post como este me ayudan a visualizar que puedo encontrar un camino para estar feliz conmigo misma.. gracias

  2. Hola Nicolás!,

    Solo tú sabes lo que merece la pena o no en tu vida. Suena un poco seco pero al fin y al cabo es tu vida es tuya, no la de los demás.

    Tú decides,
    un abrazo!

  3. Hola Lizet!

    Es una maravilla escuchar tus palabras, muchas gracias por tu comentario y por visitar esta magnífica casa de Ana. Un abrazo!

  4. Hola. Mi problema es que entiendo perfectamente a lo que apunta esta filosofia pero digamos que soy un joven que no hace lo que hace todos ami edad producto de distintas circunstancias que me fuero llevando hasta aca. Donde me veo fuerte mente precionada por responsabilidad. Que en parte yo mismo me impuse pero que ya no quiero dejar. Siento que si no lo hago yo no lo hace nadie y por eso vivo haciendo las cosas que preciso y me desmotiva ver que nadie hace lo mismo y disfruta. No en forma de envidia porque en parte me hace muy feliz ver mis logros pero pienso que solo los logro si lo hago yo ya que estoy solo.

  5. Saludos a Ana y a Sergio, saludos a tod@s l@s lector@s:
    Sergio, es simplemente genial, me maravilla lo bien que transmites los conocimientos y experiencias personales. Me ha fascinado este articulo, si aún eres estudiante, avizoro un gran profesional en tí, ánimos chico, sigue así y si algo haz de cambiar estoy segura que será para mucho mejor. Comparto tu opinión, esto que planteas es parte de mi filosofía de vida desde hace unos cuantos años, hoy tengo 54 y que bueno poderte leer y recapitular la esencia de mi propia vida. Gracias gigante, gracias Ana por darnos esta oportunidad a Sergio y nosotr@s lector@s.
    A tod@s les deseo que terminen un año muy feliz y comencemos el próximo con nuestra mochila llena de amor, paz y prosperidad.

  6. Hola Daniel!

    Gracias por compartir tu historia.

    Las preguntas como dices pueden llegar a ser muy poderosas y a veces muy incómodas.

    Esa es una de las ventajas del coaching sobre otras terapias, que pone mucho énfasis en hacer buenas preguntas para que la propia persona se responda!

    Un abrazo Daniel!!

  7. Hola, Sergio! Y hola, Ana!
    Buen post, muy positvo y que, por lo menos a mí, me transmite mucha sinceridad.
    Respecto de aceptar el momento, estoy muy de acuerdo con lo que decís. De hecho tuve que pasar por un problema similar cuando llegó una etapa de mi vida en la que varias cosas no salieron como esperaba. Y vinieron las dudas, lo enojos y echar culpa a otros también. Y mi primer gran reto fue superar una separación.
    Por suerte al igual que vos, tuve libros como aliados. Me hicieron pensar y entender el valor de una las herramientas más importantes para mí hoy en día: las preguntas (de hecho recuerdo haber leído un post en este blog). La habilidad de hacer las preguntas correctas en el momento justo, a los demás o a nosotros mismos, nos aclara mucho el panorama y nos ayuda a eliminar esos pensamientos tóxicos distorsionan nuestra interpretación.
    Comparto el post.
    Muchas gracias y un abrazo grande!

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