WOW. Enhorabuena por este post. Me ha encantando, de verdad, lo he disfrutado mucho.

No se suele hablar demasiado de la importancia de «dar espacio» y «atender» las sensaciones y emociones desde el cuerpo para abrir una nueva forma de relacionarnos con ella y es sumamente curativo, justamente por lo que comentas.

Me encanta tu planteamiento, y yo así lo vivo y practico como psicóloga.
Parece que hay una dicotomía cuando sentimos algo como si solo hubiera dos opciones: engancharnos en la emoción y regodearnos o por el contrario tratar de bloquearla y forzar otro estado más agradable. Y creo que este planteamiento «bipartidista» está haciendo tremendo daño a las personas, porque ambas generan tensión.

En ese punto de apertura, flexibilidad, escucha, atención y aceptación que surge la magia. Como dice la célebre frase: «lo que aceptas se transforma», y para aceptarlo primero tenemos que verlo, conocerlo y escucharlo.

Gracias de verdad y enhorabuena por lo que has logrado con tu experiencia. Hace falta mucho valor y coraje para llegar a esa conclusión mirando dentro cuando hay dolor. Pero mira ahora lo que has logrado y lo que puedes aportar. Maravilloso.

A seguir aprendiendo y cultivándonos 😉