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Cómo evitar el síndrome post-vacacional con inteligencia emocional

Sindrome postvacacional

Volver a trabajar después de unas maravillosas vacaciones es siempre una experiencia desafiante para cualquiera. De hecho, muchos comparan esta sensación con la «vuelta al cole» que tanto hace sufrir a los niños y deja a más de uno llorando a moco tendido en la puerta del colegio, asido a la falda de su madre. Los adultos no manifestamos esta frustración de una manera tan evidente (aunque tendría su gracia), pero eso no quiere decir que no exista sufrimiento emocional interno.

Obviamente, depende de cuánto ames tu trabajo. Si eres de esos que están deseando volver a la oficina y no soportan los meses de verano, no hay nada que subsanar aquí. Pero si tu trabajo es como el de la mayoría donde, por mucho que se decore, el trabajo es trabajo, es muy probable que padezcas un síndrome post-vacacional.

Pero la cuestión es…

¿Por qué tememos tanto volver a trabajar después de las vacaciones?

En primer lugar, tenemos la respuesta obvia; que después de ser libres y hacer las cosas que disfrutamos con nuestros seres queridos durante semanas, volver a la rutina, hacer el trabajo, administrar tareas y tratar con clientes, genera en nosotros esa terrible sensación de sentirnos como prisioneros.

El contraste entre libertad y responsabilidad es tan inmenso y drástico que produce un desasosiego que en muchos casos llega hasta la depresión.

Pero no te alarmes, aquí te traigo algunos consejos y trucos para facilitarte la transición del modo vacacional al modo trabajo y ayudarte a entender tus emociones más allá del desasosiego y la frustración.

Como en todas las áreas de nuestra vida, la inteligencia emocional es clave para mantener un bienestar en todo lo que hacemos, y el regreso al trabajo no es una excepción.

No dejes trabajo extra acumulado para después. Vete con la mente tranquila.

Si estás de vuelta de tus vacaciones, este consejo te llega un poco tarde. Pero toma nota para tus siguientes vacaciones, porque esto es lo que debe hacerse antes de irnos de vacaciones para que, a nuestro regreso, esos días sean días relajados y menos estresantes. 

  • Termina lo que tengas que terminar y organízate con tiempo para no dejar cabos sueltos antes de tus vacaciones. Es muy común dejarse trabajo «para después» y que sea tu «yo» del futuro quien cargue con el marrón. Cuando se acercan las vacaciones, el olor a verano y la impaciencia te hacen cometer este tipo de errores y al final terminas posponiendo el trabajo. Lo único que consigues con esto es temerle aún más a tu regreso a la oficina.
  • Informa a tu jefe, gerente, miembros del equipo y clientes sobre tus vacaciones de antemano. No dejes conversaciones importantes pendientes, ni encargos a medias. Deja a alguien responsable encargado de las tareas que sean urgentes y no puedan esperar, como proyectos críticos o clientes.
  • Activa el modo «fuera de la oficina» en tu correo electrónico y otros canales de comunicación profesionales. Deja bien claro en tus RRSS que te vas de vacaciones y no atiendes mensajes relacionados con el trabajo.
  • Pásate un día antes de irte de vacaciones por tu lugar de trabajo y haz algo de limpieza (ordena el escritorio, así como tu lista de tareas pendientes). No dudes en delegar cuanto sea necesario. Esto te ayudará a vencer el síndrome post-vacacional a la vuelta.

Las vacaciones son para desconectar. Pero desconecta, desconecta de verdad.

Durante las vacaciones, desconecta de toda comunicación con el trabajo para que puedas olvidarte y relajarse. Y si tienes que mantenerte en contacto, reserva un hueco puntual al día pero restringe los medios de comunicación. 

Por ejemplo, asigna una hora para responder correos electrónicos por la noche o por la mañana, pero no mensajes de texto o llamadas telefónicas.

Confía además en que uno de tus compañeros de trabajo te mantenga informado sobre noticias importantes. Así, si no recibes noticias de él, es que todo va bien. No tienes que ser tú quien se preocupe todo el día de lo que pasa en la oficina.

En tus vacaciones, simplemente desconecta. Todo esto hará mucho más llevadera la reincoporación laboral.

después de las vacaciones de blues

Recupera tu antigua rutina poco a poco. No dejes que sea el trabajo quien te la imponga.

Intenta regresas siempre uno o dos días antes de tiempo, con margen para organizar tu regreso. Dedica esos días a establecer una rutina. Desempolva tu agenda, desempaqueta las maletas, lava la ropa, limpia si es necesario, haz la compra, hazte un masaje… cualquier cosa que te permita recuperar la rutina que tenías, antes de que el trabajo te obligue a hacerlo.

El día de tu regreso al trabajo, levántate temprano y tómelo con calma. No te apresures a completar todas las tareas a la vez. Despeja el escritorio y la bandeja de entrada. Apaga el modo «fuera de la oficina» uno o dos días después, esto también puede darte algo de tiempo para adelantar trabajo.

No te sientas culpable por pasar una semana lenta después de las vacaciones. Esto aumentará tu productividad y gradualmente te pondrás en forma y superarás rápidamente la tristeza posterior a las vacaciones.

Podemos decir que la preparación previa a las vacaciones es lo que hace que el tiempo posterior a las vacaciones sea menos terrible y estresante, así que planifica no solo tus vacaciones, sino también el regreso.

Comparte tus vacaciones con personas de tu entorno laboral

No se trata de acosar a los compañeros de trabajo con interminables galerías de fotos u horas de videos en las playa. Tampoco se trata de dar envidia.

La finalidad es que conectes con personas que «estén en tu onda» y añoren los días vacacionales tanto como tú. Habla con ellos, pregúntales por sus vacaciones y echad unas risas de todo lo vivido. Si relacionas una charla de tus vacaciones con tu ambiente de trabajo, el golpe de vuelta a la realidad no será tan contundente. Y es una forma muy elegante de estar en el trabajo sin echar de menos las vacaciones.

Espero que hayas disfrutado leyendo este artículo y te ayude a amenizar tu regreso a la silla de trabajo. 

¡Ahora es tu turno de compartir tus pensamientos y comentarios!

Háblame de tus vacaciones en la caja de comentarios y desahógate de tu jefe si lo necesitas 😉

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