Qué es la Ingeniería Social y cómo puede manipularte

¿Has escuchado hablar sobre la Ingeniería Social? Pues se trata de un concepto que tenemos que tener muy en cuenta en la actualidad.

Vivimos en un mundo en el que impera la tecnología y los espacios digitales. Y la realidad es que nos hemos acostumbrado tanto a ello, que en internet no solo encontramos diversión, sino que también manejamos el trabajo, las operaciones bancarias, el pago de los servicios, entre otro montón de asuntos.

El concepto de Ingeniería Social viene tomando fuerza en los últimos tiempos. Incluso hay quienes se refieren a ella como el lado oscuro de la psicología. Si bien tiene algunas implicaciones positivas, o incluso inofensivamente bromistas, la realidad es que la Ingeniería Social puede representar un gran riesgo.

Violación a la privacidad, robos, estafas, fraudes, manipulación a la opinión… todas pueden ser consecuencias de la aplicación de sus técnicas. Acompáñame a que profundicemos en este concepto, y que entendamos juntos cómo la Ingeniería Social puede ser un potente agente de manipulación.

¿Qué es la Ingeniería Social?

El concepto de Ingeniería Social se entiende como el acto de manipular a una persona, empleando técnicas psicológicas y habilidades sociales para alcanzar un objetivo específico. Se trata de un término que tiene dos grandes aristas.

Por una parte, las personas dedicadas a la informática la entienden como el acto directo de manipulación de una persona, a través de herramientas psicológicas. El objetivo suele ser obtener acceso a un sistema, robar información, hacer estafas e incluso se llega a los extremos de robar activos.

Por otra parte, el campo de las ciencias políticas también aborda este concepto. Lo entiende como aquellos programas que buscan influir en las relaciones, las actitudes y las acciones de un grupo social. El fin es condicionar la opinión de las personas para que respondan a determinados intereses.

El principio que sustenta el accionar de la Ingeniería Social es simple: el usuario es el eslabón más débil. La persona vista como un elemento manipulable.

Todos los sistemas del mundo, por más evolución tecnológica que haya en ellos, siempre dependen al final de la acción de un ser humano. Y esta disciplina apunta justo a eso, a aprovechar esa vulnerabilidad, que también alcanza áreas como el comportamiento social, el marketing y la política.

Pero, ¿Siempre es negativa la Ingeniería Social?

Pues la respuesta es que no. Así como puede aplicarse para robar información, para imponer criterios o incluso afectar la vida íntima de algunas personas, también podría emplearse con fines nobles.

Incluso esa es la visión del filósofo Karl Popper, quien se refería a este concepto en 1945, mucho antes de la explosión de la tecnología, el Internet y los medios digitales. Popper defendía un concepto básico de que, tal como un ingeniero puede sistematizar, mejorar, optimizar los procesos de producción de una fábrica, también podría, a través de la Ingeniería social, mejorar los procesos de relacionamiento social.

Aunque en la realidad, vemos que lamentablemente las aplicaciones del concepto suelen ser predominantemente negativas. Pero, ¿Qué es exactamente lo que se hace a través de la Ingeniería Social? Veamos

¿Cuáles son los alcances de la Ingeniería Social?

Pues, como te comentaba al inicio del post, no todo en relación a la Ingeniería Social es negativo. Lo que es una premisa básica es que las acciones ejecutadas tienen un fin específico. Por ejemplo, la aplicación de este concepto desde una perspectiva ética, se deja ver acciones como las siguientes:

  • Evaluar la seguridad de una empresa.
  • Concienciar a las personas en materia de cyberseguridad.
  • Difundir el accionar de los cyberdelincuentes para tomar previsiones.

Ahora, en aplicaciones maliciosas, la Ingeniería social puede decantar en asuntos como:

  • Robar información privada de personas o de empresas.
  • Obtener acceso a servidores, computadores o dispositivos.
  • Realizar estafas o robos a cuentas de banco.

Pero… ¿Cuál es la relación que guarda la Ingeniería Social con la psicología? Y especialmente, ¿Cómo puedes ser susceptible de ser manipulado?

La Ingeniería Social… ¿Cómo podría manipularte?

Para entrar de lleno en los motivos por los que la Ingeniería social podría ser un peligroso agente de manipulación, es necesario que sepamos de qué formas nos llegan estas tácticas en la cotidianidad.

Uno de los medios más comunes para el desarrollo de estos ataques, es el físico. Quizás incluso ya hayas atravesado por alguno de estos escenarios:

  • Los ataques por teléfono: Se trata de una forma muy común de ingeniería social, y sus aplicaciones resultan asombrosamente creativas. Simplemente obteniendo tu número de teléfono, la persona te llama haciéndose pasar por alguien más. Un representante de servicio técnico, un empleado de tu misma empresa, un representante de una institución. La intención es siempre extraer datos valiosos con los cuales poder obtener un beneficio.
  • Los ataques por Internet: Sin duda que una de las aplicaciones más clásicas de la Ingeniería Social se hace a través del Internet. ¿Recuerdas que te haya llegado algún email informándote que te ganaste un concurso en el que no participaste, o el premio de una lotería? ¿O advirtiéndote que ingreses en una web, o sino tu bandeja de entrada dejará de existir? Ataques a través de envíos de email, llenado de formularios falsos o incluso salas de chat o foros, representan un gran riesgo a la privacidad y seguridad de tus datos.
  • Los ataques vía SMS: También nuestros móviles son un espacio en el que la ingeniería social maliciosa puede hacer de las suyas. Generalmente estos ataques se materializan en forma de promociones o servicios ofertados. Si quien lo recibe responde, puede ofrecer información personal valiosa, o incluso ser víctima de una estafa más grande.

¿Qué herramientas psicológicas utiliza la Ingeniería Social para manipular?

Pues el concepto de Ingeniería Social tiene una vinculación tan estrecha con la psicología por un asunto simple, y es que aborda las vulnerabilidades humanas para manipular y lograr sus objetivos.

Pero no lo hace al azar, sino que apunta justo a esos factores en los que podemos sentirnos más débiles, o más permeables a dejarnos influenciar por terceros.

La Ingeniería Social se basa en los seis principios de la influencia y la persuasión, establecidos por el Dr. Robert Cialdini. Incluso hay quienes consideran que se trata de un arte, y que quien la practica debe hacerse diestro en el manejo de estos aspectos. Veamos cuáles son.

La Reciprocidad

Básicamente se refiere a la habilidad de algunas personas dedicadas a la ingeniería social, para hacer creer que han hecho un favor, que han ofrecido algo con buena intención. Entonces, cuando se aproximan a su víctima, lo hacen poniendo de manifiesto de manera muy sutil, el principio de la reciprocidad que forma parte de la conducta humana, y según el cual solemos sentirnos comprometidos a devolver los favores que recibimos.

La coherencia y el compromiso

Otro elemento psicológico del que hace mano la Ingeniería Social, es el referido a la coherencia y el compromiso. Las personas que buscan hacer caer a otras en estas redes, fomentan que establezcan compromisos de cualquier tipo, sea de forma oral o escrita. Si lo logran, resulta probable que cumplan con su objetivo, pues la víctima tenderá a cumplir su compromiso, para ajustarse a la imagen que tiene de si mismo.

La aprobación social

Otro de los principios de la persuasión que facilita la manipulación a través de la ingeniería social, es la constante necesidad que tenemos todos los seres humanos de aprobación social. Así que puede usarse como método de manipulación, para propiciar conductas, actitudes u opiniones en las personas.

La Autoridad

Se suma a los principios psicológicos que fomentan la manipulación, la autoridad. Cuando recibes la llamada de algún representante de una institución, de un supuesto técnico informático, de un concurso que has ganado en la web… todas son ocasiones en las que se presenta una figura, tangible o no, con una autoridad de ordenar, solucionar o entregar algo que tu en este momento no tienes o que necesitas.

La Simpatía

Y sin duda que entre los métodos de persuasión más efectivo, está la simpatía. Y es uno de los componentes en los que el marketing más ha aprovechado los resultados de la Ingeniería Social. Está demostrado que las personas estamos más propensas a ser persuadidas de tomar una decisión, cuando interactuamos con una persona que nos parece agradable o simpática.

La Escasez

Y por último, la escasez también es un valioso recurso de manipulación. Básicamente lo que busca es crear en la persona una sensación de urgencia, que le impulse a tomar decisiones apresuradas. Asuntos como ofertas solo por el día de hoy, por tiempo limitado, entre otros recursos, también son aprovechados por el marketing. Lo que buscan es impulsar una decisión que, de no poner en juego el principio de la escasez, podría demorar un poco más en ser tomada, o incluso descartada.

¿Cómo evitar la manipulación de la Ingeniería Social?

Como hemos visto a lo largo del post, la Ingeniería Social tiene múltiples aplicaciones. Desde la cyberdelincuencia hasta las acciones de marketing comercial o marketing político, la realidad es que estamos permanentemente sometidos a su influencia.

El primer paso para resguardarnos de sus efectos es tomar conciencia de que existe, y de cuáles son los recursos psicológicos que emplean las personas que se dedican a ella, para lograr sus objetivos.

Sean fines negativos o positivos, la Ingeniería Social incluye en su definición que la manipulación está implícita. Ahora bien, ¿De qué forma ejercer conciencia y control sobre ella?

Pues en primer lugar documentándonos y desarrollando una visión crítica sobre el mundo que nos rodea. No se trata de nadar contra la corriente, sino de comprender que existen premisas globales que pueden influir en nuestras acciones y comportamientos.

Por otra parte, y yéndonos hacia la vertiente más peligrosa de la Ingeniería Social, que es la que atenta contra nuestra privacidad y seguridad, conviene incorporar en el día a día, medidas como las siguientes:

  • No divulgues información sensible a desconocidos, ni tampoco en perfiles digitales de fácil acceso, como las redes sociales.
  • No confíes en ofrecimientos o regalos que lleguen a través de mensajes de texto o correos electrónicos. Verifica muy bien la fuente desde donde has recibido el mensaje.
  • Toma acciones de cyberseguridad que blinden tus cuentas de correo electrónico, cuentas bancarias, redes sociales, entre otros.
  • Nunca brindes información personal a desconocidos a través de llamadas telefónicas cuya procedencia no conoces.

En conclusión, si bien tiene acepciones positivas, el concepto de Ingeniería Social suele ser predominantemente negativo. Se asocia a manipulación, condicionamientos, engaños y estafas. Pero la clave para manejarlo de forma asertiva es documentarnos al respecto y actuar de manera precavida.

En asuntos como el marketing o la comunicación política será bastante más difícil distinguir las fuentes y los efectos de la manipulación. Pero aún así, fortaleciendo nuestro criterio personal, podremos manejarlo de forma positiva.

Fuentes:

El arte de la manipulación

Corrompiendo la mente humana

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